Preguntas frecuentes
Es una persona que procura activamente amar a Jesús, obedecer sus mandamientos y ayudar a otros a hacer lo mismo.
Es una familia espiritual de discípulos que intentan activamente amar a Jesús y obedecer sus mandamientos.
Aunque todos los creyentes están llamados a hacer discípulos, no todos están llamados, calificados o aspiran a ser líderes de la iglesia. La Biblia enseña que la calificación principal para el liderazgo es el carácter piadoso, no los dones ni la educación. La multiplicación de discípulos de forma generación requiere reconocer y desarrollar a nuevos creyentes que están creciendo notablemente en su carácter y habilidades, y nombrarlos como líderes de la iglesia antes de que maduren por completo. Ciertas habilidades y conocimientos son necesarios para el liderazgo de la iglesia, pero el liderazgo de la iglesia simple es bastante diferente al de una “iglesia tradicional”, ya que es accesible para todos. Échale un vistazo a nuestra lista de cualidades del liderazgo de una iglesia simple a continuación:
- Crecer en perseverancia, disponibilidad, disposición para aprender y fructificación (2 Timoteo 2:3-7).
- Crecer en amor por Dios a través de la oración y lectura diaria de la Palabra de Dios. (Juan 5:39)
- Aprender, vivir y enseñar a los demás los 7 mandamientos generales de Jesús.
- Mantener un diagrama OIKOS actualizado y orar diariamente para que esas personas se arrepientan y crean en Jesucristo.
- Aprender y compartir historias de Jesús con otros, invitándolos a obedecer amorosamente a Cristo.
- Reunir y dirigir una iglesia en casa usando el método de Estudio de Descubrimiento Bíblico.
- Aprender y enseñar estudios bíblicos introductorios sobre lo que una iglesia saludable es y hace.
Una persona que utiliza un proceso de discipulado continuado e intencional según un modelo práctico basado en enseñar, modelar y poner lo aprendido en práctica para equipar y empoderar a personas que hacen discípulos a que amen y obedezcan a Jesús, y multipliquen discípulos que hagan lo mismo.
Es una persona que guía a otra hacia un movimiento de familias espirituales que tratan activamente de vivir en amorosa obediencia a Jesús y sus mandamientos.
Mateo 28:18-20, 2a. Timoteo 2:2, 1a. Tesalonicenses 2:7-12, Lucas 10:1-28
Empezaremos reuniéndonos semanalmente dentro de un período de prueba de 3 meses. En este tiempo evaluaremos si la relación se ajusta adecuadamente. Luego, continuaremos con el mentoreo mientras continúe siendo de beneficio para la persona mentoreada, o mientras el éste sea fiel al proceso cuya intención es que su ministerio sea exitoso.
Jesús acuñó por primera vez este término -"Persona de paz"- en Lucas 10:6 cuando envió a sus 72 discípulos. Usamos 3 características básicas para identificar a la persona de paz de acuerdo a Lucas 10:5-7:
1. Recibe al mensajero. Muestra hospitalidad abriendo las puertas de su casa al mensajero del Evangelio, lo que comúnmente conduce a que organicen un estudio bíblico/iglesia en casa (v.5).
2. Recibe el mensaje. Recibe el Evangelio (es decir, el "mensaje de paz") gozosamente e intenta amar a Jesús y obedecer sus mandamientos (v.6)
3. Recibe la misión. Escucha y/o lee historias del Evangelio, las pone en práctica junto al mensajero(s) y las comparte con sus amigos, familia, compañeros de trabajo, vecinos, etc. (v.7)
La Persona de Paz no siempre es un creyente, muchas veces en los Evangelios y los Hechos de los Apóstoles no lo eran. Por ejemplo, Cornelio (Hechos 10) o Lidia (Hechos 16:11-15). Sin embargo, eran personas espiritualmente abiertas a Dios y reunían a su círculos de influencia para que respondieran a la Palabra de Dios.
Entender los tres niveles de autoridad nos ayuda, así como a nuestros discípulos, a tomar decisiones sabias y discernir qué es esencial y qué es opcional en el ministerio y la misión.
Primer Nivel: Los mandamientos del Nuevo Testamento (p.ej. Bautismo)
Obedece los mandamientos de Dios sin argumentar sobre ellos. Dios es nuestro Comandante. Una iglesia está completamente plantada cuando está cumpliendo con todos los ministerios esenciales requeridos por Jesucristo y sus discípulos en el Nuevo Testamento.
Segundo Nivel: Las prácticas del Nuevo Testamento, no son mandamientos (p.ej. bautizarse inmediatamente)
Un cristiano tiene la libertad de escoger si quiere adoptar dichas prácticas, ya que no son mandamientos. No prohíbas a tus discípulos que los practiquen, ya que los apóstoles los practicaban y aprobaban.
Tercer Nivel: Costumbres sin fundamento en el Nuevo Testamentario (p.ej. Certificado de Bautismo)
Nunca demandes obediencia ciega a las tradiciones. La mayoría de las tradiciones son buenas. Prohíbe las tradiciones que obstaculizan la obediencia a los mandamientos del Nuevo Testamento.
Sigue perseverando y creciendo en la fe. ¡No te des por vencido! Dios tiene mucho más interés en aquellos con los que estás trabajando que tú mismo. Ver Juan 14:12
"Con propósitos de evangelización, un colectivo humano es el grupo más grande dentro del cual el Evangelio puede difundirse como un movimiento de plantación de iglesias sin encontrar barreras de comprensión o aceptación" (Fuente: reunión del Comité de Lausana en Chicago, 1982).
Un pueblo que se representa como:
Los Inferiores, porque son marginados por la sociedad y/o las circunstancias.
Los Últimos, porque aún no han escuchado ni recibido la Buena Nueva.
Los Perdidos, porque no han tenido acceso al Evangelio, o éste ha sido limitado o tergiversado.
Es una etnia que tiene menos de o un mínimo de 2% de cristianos evangélicos, y menos o al menos un 5% de personas que se identifican como cristianos fieles.
Es un grupo en el cual nadie está activamente compartiendo el Evangelio de Jesucristo y/o haciendo discípulos.
Los términos "Movimiento de Multiplicación de Discípulos" (DMM por sus siglas en inglés) y "Movimiento de Plantación de Iglesias" (CPM por sus siglas en inglés) son básicamente intercambiables. Algunos dirían que el DMM enfatiza el hacer discípulos, mientras que el CPM enfatiza la plantación de iglesias.
Un Movimiento de Plantación de Iglesias o de Multiplicación de Discípulos es un mover sobrenatural del Espíritu Santo que tiene como resultado una multiplicación rápida y exponencial de discípulos, líderes e iglesias simples entre un colectivo determinado o segmento de población. Estos movimientos se valen de métodos simples para equipar, empoderar y enviar a nuevos creyentes a amar a Jesús y obedecer sus mandamientos.
En realidad, las herejías son generalmente menos prevalentes en los movimientos, debido a la naturaleza tan interactiva del discipulado. El enemigo puede plantar la semilla de la herejía en medio de grupos de creyentes que son parte de movimientos o de iglesias tradicionales.
La pregunta no es si el enemigo va a plantar problemas de este tipo, sino si nosotros estamos equipando a nuestros discípulos e iglesias para que se guarden de las falsas enseñanzas y las corrijan cuando surjan. Incluso las iglesias del Nuevo Testamento se enfrentaron a este tipo de desafíos, pero equipar a los creyentes para que dependan de las Escrituras como su autoridad y estudien juntos como un cuerpo (Hechos 17:11) ayuda a guardarnos de los ataques creativos y elocuentes de los falsos maestros. Un discipulado enfocado en la obediencia, en lugar de enfocado en el conocimiento también previene que las herejías echen raíces. En otras palabras, los discípulos no deben estar solamente comprometidos con adquirir conocimientos, sino que la medida de un buen discípulo es la obediencia a dicho conocimiento.
Ha habido movimientos a lo largo de la historia, incluidos los que se encuentran en el libro de los Hechos, el movimiento celta dirigido por San Patricio, el movimiento moravo, el movimiento de Wesley, el avivamiento galés, etc. Esta nueva ola de movimientos comenzó en 1994 y ha estado aumentando exponencialmente hasta el día de hoy con aproximadamente 1300 movimientos identificados a nivel mundial.




