El día de reposo para líderes emocionalmente saludables

agosto 4, 2021

Es un privilegio y gozo servir a Jesucristo y ser ministro de las Buenas Nuevas a tiempo completo o medio tiempo. Tenemos el privilegio, no es una obligación. 

Sin embargo, el ministerio y las misiones pueden ser sumamente desafiantes. Hay más oportunidades de servir y necesidades que necesitan ser atendidas, que horas en el día y trabajadores en el campo. 

Para los misioneros Transculturales existen presiones adicionales. Una nueva cultura, una nueva lengua, con la que no entiendes o no te das a entender a un nivel profundo del corazón. Nada es familiar, las expectativas de las personas a las que estás tratando de alcanzar es que estés disponible a toda hora. 

Muchos misioneros trabajan duro y con excelencia. Jesucristo es digno de la adoración de todas las personas y nosotros cumplimos con un rol en traer las Buenas Nuevas de redención y reconciliación a través de Jesucristo. Sin embargo, en la búsqueda de la multiplicación de discípulos, líderes, e Iglesias sencillas podemos caer en la trampa de creer que nuestra identidad está fundada en lo que hacemos. Podemos perder de vista a quién somos en Cristo. Esto puede llevarnos a quemarnos (Burnout) porque nunca podemos hacer o ser lo suficiente. 

¿Cuáles son algunas señales de alerta de que tu salud emocional es frágil y de que estás acercándote a estar quemado?

Señales de estar quemado – son relativamente muy sencillas de descubrir. La lista a continuación de describe? Si quieres una verdadera evaluación, preguntale a tu esposo/a o un amigo que te diga ¿cómo estás? Quizás no te digan lo que quieres escuchar, pero te dirán lo que necesitas escuchar. 

  • ¿Tienes falta de energía?
  • ¿La pasión por el ministerio ha mermado?
  • ¿Te comparas mucho a otros?
  • ¿Eres impaciente y te molestas muy rápidamente?
  • ¿La gente te percibe como una persona insegura, inaccessible, y desamorada?
  • ¿Sientes que estás al límite de tus capacidades? Quizás no estes vacío pero tu copa no esta rebosando. 
  • ¿Te comprometes regularmente a más de lo que puedes hacer?
  • ¿Descuidas el regalo de Dios de los límites?
  • ¿Siempre te sientes presionado y en carreras?
  • ¿Tienes dificultad para vivir el momento?
  • ¿Estás demasiado ocupado y tienes demasiado en tu mente?
  • ¿Las personas te dicen que no te gusta escuchar? 
  • ¿Tienes dificultad para entender y procesar tus emociones?
  • ¿Te cuesta procesar pérdidas y decepciones?

Si respondiste negativamente a alguna, la mayoría o a todas estas características tengo buenas noticias. Descubrir que tienes necesidad de un cambio es un gran parte del camino hacia la recuperación. ¿Qué puedes hacer entonces? Dios realmente nos entiende y tiene nuestro bien en mente al mandarnos que guardemos el día de reposo. 

Como un misioneros transcultural recuperandome de la adicción al trabajo, he descubierto que tener un día de descanso semanalmente es fundamental para una vida interna saludable, una vida espiritual vibrante y un ministerio fructífero. El día de reposo nos permite recuperarnos y llenarnos de resistencia, enfoque y claridad. Nos mantiene alejados de convertir nuestra vida en solamente ministerio y trabajo. ¡Tomarse un día de reposo es donde damos inicio a nuestro proceso de recuperación!

Los diez mandamientos aparecen en Éxodo 20:1-17 y Deuteronomio 5:6-21. Los primeros tres mandamientos describen la expectativa de Dios en cuanto a nuestra relación con Él. Los últimos seis mandamientos describen la expectativa de Dios en cuanto a nuestras relaciones con otros. En medio de estas dos divisiones está el 4to. mandamiento. 

«Observa el día sábado, y conságraselo al Señor tu Dios, tal como él te lo ha ordenado.» (Deuteronomio 5:12 NVI).

Reservar un día entero cada semana para descansar del ministerio y de las relaciones relacionadas al ministerio, para enamorarse de tu esposa/o nuevamente, para pasar tiempo con tu familia, y para recordar quién eres tú y quién es Dios. Esto te ayuda a cumplir con los primeros tres y los últimos seis mandamientos. De los diez mandamientos comúnmente creemos que el mandamiento de descansar es opcional. Sin embargo, estoy empezando a entender que este es la clave para cumplir con los otros nueve mandamientos. 

¿Qué es el día de reposo?

La Biblia nos dice que trabajemos seis días y que descansemos al séptimo. Dios le dice a su gente que sigan su ejemplo del día de reposo en Exodo 20:11-12 cuando creo en seis días y descanso en el séptimo. Dios no necesitaba el reposo, así como nosotros, pero lo hizo para modelar el día de reposo para nuestro beneficio. Sin embargo, el día de reposo no es solamente un día de la semana, es también una actitud o estado mental. Fundamentalmente, no podremos tomar un día de reposo si no tenemos un corazón que cree en el día de reposo. Lo fundamental del día de reposo es tener un corazón que cree y confía en Dios para que el universo siga funcionando aún cuando nosotros estamos tomando reposo. El día de reposo es un acto de Fé. Debemos soltar nuestra empuñadura de la ilusión de controlar y debemos confiar en que DIOS proveerá y se ocupará de aquellas cosas de las que hemos tomado un paso hacia atrás. 

Mark Buchanan, autor del libro «The Rest of God: Restoring your Soul by Restoring Sabbath» define el día de reposo como: Imitar a Dios para recordar que no somo s dios y recibir de nuevo todo aquello que necesitamos de Dios. 

Yo encuentro muy útil pensar en el día de reposo como consistente en 4 elementos claves: Detener, Descansar, Disfrutar y Recordar/Reflexionar.

1. Detenerte

La idea de detener o dejar de trabajar tiene su origen en el verbo Hebreo «Shabbat», cuyo significado es «descansar del trabajo.» Confiamos en Dios para que el continúe dirigiendo el universo y disfrutándonos aún cuando estamos inactivos. El día de reposo comienza cuando nos ubicamos en un modo de recipiente en lugar de productor. Esto nos mantiene alejados de el deseo de encontrar aceptación basados en el trabajo que hago para El y el fruto de dicho trabajo. Para mantener y cultivar el estado mental del día de reposo, debemo de detener ese deseo de ser costantemente productivos. 

2. Descansar

Quizás detenemos el trabajo, pero aún nos ocupamos en planear y procesar las tareas para la próxima semana. Fallamos al dejar que nuestra mente se mantenga ocupada en este ruído infinito de el hacer. Al nunca dar descanso a nuestro corazón y mente del trabajo que hacemos, el ministerio nos consume aún en nuestro «tiempo de descanso.»

¿Cómo se ve el descanso físico, mental y espiritual? Identifica lo que mayormente te mantiene atado a tu trabajo o ministerio y desconectate de el. Aislate de ello para evitar que te continue arrastrando a tu trabajo. Si es la tecnología – tu teléfono o la computadora – ponlo en cuarentena por 24 horas. Esto puede ser díficil, pero ¡valdra la pena! 

Generalment, si tu trabajo involucra utilizar tus manos, entonces en tu día de reposo ocupa tu mente – por ejemplo: lee un libro, juega «juegos de estrategia», visita un museo, etc. Ya que el ministerio es mayormente relaciones y esfuerzo mental, los misioneros debería practicar su día de reposo con actividades recreativas y de diversión – por ejemplo: caminatas, deportes, jardinería, ir a la playa, etc. Quizás estas actividades requieren productividad, pero la meta no es el producto. La meta es disfrutar la experiencia y estar presentes en el momento con Dios y con aquellos que amas. 

3. Disfrutar

El día de reposo debe ser divertido. El día de reposo es un regalo no un deber. Si el día de reposo es otro requerimiento en la larga lista de expectativas que Dios tiene para tu vida, te pierdes el gozo y la libertad a la que estas invitado. Recibe el día de reposo con el asombro y la alegría de un niño. 

Resiste la tentación de ser demasiado legalista y juzgar el día de reposo. Planea tus formas de encontrar reposo en el día de reposo. Calendarizalo en un día de la semana con una duración de 24 horas que se adecué a tu vida. Algunas personas lo hacen dando inicio por la noche y terminando a medio día del día siguiente. Eso quizás no sea practico para todos. Los que están en ministerio muchas veces tienen responsabilidades durante el fin de semana, así es que toman el descanso durante la semana. Lo que decidas hacer, asegurate de que tu horario y actividades sean de tipo restaurador y que te lleven a reconectarte y a disfrutar de Jesucristo. 

4. Reflexionar/Recordar

El día de reposo esta conectado con el recordar quién es Dios, quienes somos y que tipo de relaciones debemos de tener unos con otros basado en nuestro diseño original. El día de reposo es para Dios. Mantener el día de reposo te mantendrá alejado de olvidar guardarlo. Es muy fácil caer en el ritmo de trabajar para Dios en lugar de disfrutar de Él. «Trabaja seis días, y haz en ellos todo lo que tengas que hacer pero observa el séptimo día como día de reposo para honrar al Señor tu Dios.» (Deuteronomio 5:13-14)

El día de reposo no es para escaparse o medicarse a través de Netflix. Las películas no son malas, de hecho nuestra familia está siempre expectante de las noches de película en familia cada día de reposo. Pero, no lo use como su escape. Pase tiempo con sus seres queridos y tomese el día de reposo para recordar a Dios y el valor de aquellos cercanos a usted. 

Es el regalo de Dios el poder pasar tiempo en reflexionar en su gracia y amor. Aún y cuando no estamos «logrando» nada, El todavía nos ama profundamente. Medite en esto. Deje que su corazón que se ha enfriado y se mantiene en un estado ocupado, re descubra a Emanuel – Dios con nosotros. Al recordar a Dios, comenzamos a reconocer nuestro corazón, nuestra esposa(o), nuestros hijos(as) y nuestro vecino con rectitud. 

¿Está dispuesta a recibir el regalo de Dios de los límites?

¿Está viviendo a un paso insostenible a largo plazo? NEcesitamos recordar que estamos en esto para largo plazo. La vida y el ministerio son una maratón, no cien metros planos. 

¿Qué está reproduciendo? ¿Qué está multiplicando? Un discipulo y una comunidad espiritual siempre reflejarán lo bueno y lo malo del líder que los lídera. 

Dios está apuntando a su rescate por Israel de la esclavitud en Deuteronomio 5:15 como la motivación para el Día de reposo. ¿Va a seguir como esclavo de la tiranía de lo urgente que lo rodea o va a obedecer a Dios con gozo estableciendo y disfrutando un día de reposo semanal? Va a ser un mejor padre, esposo(a), amigo, trabajador y líder. 

Publicado en / por Kevin Weigelt