Mentoreo

El propósito del mentoreo 

El propósito del mentoreo es ayudarte a alcanzar la visión que Dios te ha dado en el área de plantación de iglesias y discipulado. El mentoreo en la plantación de iglesias es esencialmente un discipulado bíblico orientado hacia la meta de iniciar un movimiento de plantación de iglesias; ver la multiplicación rápida y exponencial de discípulos e iglesias que plantan iglesias en un colectivo específico o segmento de población. 

El proceso del mentoreo 

Para empezar, el mentore o mentores y las personas siendo mentoreadas se reunirán (en persona, o a través de una video-llamada) por lo menos una vez a la semana durante una hora. La persona siendo mentoreada deberá implementar el plan de acción que acordaron ella y el mentor durante su última reunión. La frecuencia de la reunión puede reducirse dependiendo de las necesidades del individuo. 

La cadencia del mentoreo 

Por lo general, seguiremos el formato que mencionaremos a continuación. Sin embargo, siempre priorizaremos la guía del Espíritu Santo: 

  • Oración
  • Ponerse al día/Revisión 
  • Ánimo/Corrección 
  • Planificar la acción
  • Orar y enviar

Expectativas para la persona siendo mentoreada/el mentor

De ambos:

  • Buscarán continuamente la sabiduría de Dios a través de la devoción personal y en comunidad. 
  • Amarán y obedecerán a Jesús sobre todas las cosas. 
  • Orarán el uno por el otro y específicamente por la gente a la que están tratando de alcanzar. 

De la persona siendo mentoreada:

  • Contactará con el mentor cuando le surjan nuevas inquietudes, oportunidades y/o desafíos.  
  • Informará al entrenador de lo sucedido desde la última reunión. 
  • Pedirá clarificación de puntos que parezcan confusos , poco prácticos o irrelevantes. 
  • Implementará planes que se hayan acordado con el entrenador. 
  • Completará las lecturas y materials recomendados.
  • En caso de no completar lo asignado por el mentor, deberá explicar las razones para que éste pueda hacer los ajustes necesarios. 

Del mentor:

  • Escuchará atentamente a lo que tengas que decir. 
  • Impartirá sabiduría basada en la Palabra de Dios y su experiencia. 
  • Asignará tareas basadas en tu situación presente y metas. 
  • Estará a tu disposición para ser contactado más allá del horario programado. 
  • Te pedirá rendir cuentas de aquello que acordéis en la planificación y metas. 
  • Te animará, exhortará y consolará.